Corpus Christi
Había una vez un pueblo que sufría una terrible peoca de escasez. Sus habitantes tenían miedo de quedarse sin comida, así que escondían lo poco que tenían en sus casas y cerraban bien las puertas y ventanas.
Nadie compartía nada con nadie.
Un buen día llegó un viajero cansado y hambriento que tocó varias puertas pidiendo un pedazo de pan, pero todos le decían lo mismo: «No tenemos nada para darte».
El viajero no se dio por vencido. Se dirigió a la plaza principal, encendió una fogata, colocó encima una gran olla llena de agua que le prestó un vecino curioso. Luego, con gran misterio, sacó de su bolsa una piedra lisa y brillante, y la dejó caer dentro del agua.
Los vecinos, intrigados, comenzaron a salir de sus casas para ver qué hacía. Y al preguntar, una mujer, qué cocinaba, el viajero respondió con una sonrisa que preparaba una deliciosa sopa de piedra de sabor único, aunque adimitió que quedaría mucho mejor con una simple zanahoria. La mujer, picada por la curiosidad, corrió a su casa y trajo dos zanahorias que tenía escondidas.
El viajero las picó, las echó a la olla y, poco después, comentó que el aroma era de maravilla, pero que, con un poco de papas y carne, sería una sopa «digna de un Rey».
Inspirados por sus palabras, otro vecino corrió a buscar papas, una anciana trajo sal y el carnicero aportó un trozo de carne, logrando que, al cabo de una hora, la olla estuviera llena de un caldo espeso y delicioso, gracias al apor te secreto de cada habitante. Finalmente el viajerio siervió un plato de sopa para cada persona del pueblo, quienes comieron hasta saciarse, rieron y celebraron juntos.
Al terminar el banquete, el pueblo ya no era el mismo, pues el egoísmo había desaparecido y todos redescubrieron la alegría de ser una comunidad unida.
Satisfecho con la lección , el viajero sonrió, sacó la piedra de la olla, la guardó en su bolsa y siguió su camino.
Tres cositas
- La Eucaristía es comunión de hermanos, por eso, la mejor forma de celebrarla es siempre estando en Paz con los demás.
- En la Eucaristía todos ponemos el corazón, la vida, nuestras necesidades y allí, Dios se hace presente obrando en todos.
- No cambies nunca la Eucaristía por otra cosa. Dios, de tu corazón de piedra, puede sacar cosas buenas. La Eucaristía obra milagros, dale Su Lugar.
